martes, 5 de febrero de 2013

Lohengrin






Ni siquiera se tu nombre
y te extraño, sólo se
que el calor de tu mirada
el paso seguro y espontánea
seguridad, rompieron en mi
todo aquello contenido
que el tiempo solo sabe resguardar.

Fue tu cuerpo  o la hermosa cadencia
al caminar, que provocaron
en mi las ganas de echarme a tus brazos
ebúrneos y jóvenes, aquellos que a tus
cortos años, son fuertes,
ideales para acuñar cualquier
ilusión, me pregunto porqué, si lo que
nos une es un deseo más que las palabras.

Eres Lohengrin en humana representación
Germánica, dame tu sexo,
déjame tan solo saborear un momento de locura,
tu cuerpo,
todo, de los pies a tu sonrisa,
déjame estacionarme entre tus piernas 
y ahogarme en ti, en tu sexo, que
es la representación de todo lo que tú significas,
sólo eso, ámame, quiero sentirte dentro de mi.

 Para que más, si ya te tuve
solo mirarte, sólo amarte,
ni siquiera se quién eres,
si hablas, o lloras, ni de donde vienes
sólo se que naciste de una
fantasía y te saboree todo,
bello Lohemgrin Germánico,
déjame recordarte así,
joven amante perfecto de
brazos fuertes y mirada dulce.

No hay comentarios:

Publicar un comentario