15 de noviembre del 2016.
TIBIO ATARDECER.
No hay nada más hermoso
que un tibio atardecer,
entre los pequeños
arboles de espinas y
el sol en la cabeza,
la brisa acariciando todo
que sensación tan divina,
renacer, la nostalgia hace
de las suyas en mi alma y
como remolino provoca
mil recuerdos en mi cabeza
que me rompen el corazón,
empiezo a extrañar
tu compañía, comienzan a
jugar nuevamente los
episodios en mi mente,
mi cuerpo se relaja de la
emoción, el corazón
late más aprisa recordando
el sabor de tu piel, de tus
labios, de tu cara.
Que hermoso es el atardecer
entre los verdes campos y
la brisa tibia acariciándome
la cara, recordando mil
anécdotas me hacen caer en
un estado infinito de paz y
nostalgia del que emergen
mil recuerdos mezclados
con sensaciones del corazón
que me hacen estremecer,
tu amor en mis venas equivale a
impulsos explosivos
en el corazón y en mi alma,
que me desquician de
emociones y rompen
en latidos excesivos el pecho,
estar presente en
mi mente y alma, entre
los pequeños arboles
de espinas y la brisa que
me acaricia, que sensación
tan estremecedora.
No hay nada más hermoso
que un atardecer entre
la brisa tibia, los recuerdos
que emergen entre
los verdes espinos
las tardes llenas de magia
que contagian mi cuerpo
encendido de nostalgia,
recordar los mejores
momentos de tu vida
los que te hacen
acelerar el alma,
te llevan a caer en un
delirio de marchitos
recuerdos que tu cuerpo
desborda por los poros
todo este maravilloso
momento, que no se acabe,
pero todo es así, siempre
lo crees tener en las manos y
así mismo se va,
solo es queda la sensación
de lo vivido y guardarlo
en el corazón y saborearlo
cuando tú lo quieras.