lunes, 21 de enero de 2013

Amante profesor







Entraste a mi vida

una mañana tibia de abril,

cuando los árboles floridos

en la vera del camino, contagian

con su sonrisa de colores toda

la alegría de vivir y de amar, abriendo

sus brazos a las ilusiones, ideales

para acunar amores de juventud.

 

Ven junto a mí, joven amante profesor,

déjame amarte con ese ardor  que

consume mi mente y mi alma.

El bello amor enseñando, como provocar

en ti ese sentimiento, eres tan distante,

tan hermoso, amante profesor déjame

poseerte, sólo eso, saciar en ti esta hambre

loca de amor, de cien años de abstinencia.

 

Tan sólo quiero amarte,

desquíciame de amor, roba todo

seré tu amante aprendiz, fiel, ten mi

cuerpo, por que mi alma ya la tienes,

déjame besar tu cara, tu sonrisa que

enciende más mi lascivia, me hace vivir,

y proyecta tu dulce alma, ser humano

sensible,  ámame con toda la fuerza de

tu mirada.