jueves, 16 de junio de 2016
Hollando el Limo: Amor de nueve a seis.México a 14 de junio del 2016...
Hollando el Limo: Amor de nueve a seis.México a 14 de junio del 2016...: Amor de nueve a seis. México a 14 de junio del 2016. Mi amor intenso de nueve a seis, de madrugada despierto pensando en tu ...
Amor de nueve a seis.
México a 14 de junio del 2016.
Mi amor intenso de nueve a seis,
de madrugada despierto
pensando en tu amor,
agito el café y en el fondo veo
tu rostro que me grita te amo.
Peleo con los demonios,
que en cada vuelta se ríen
de mi amor, me veo al espejo
preguntando si te gustare.
Recuerdo viejos momentos,
y nuevamente mis ojos lloran
que no estés conmigo,
si guardara todas las lágrimas
de amor que he vertido
pudiese bañar tu cuerpo con mi
llanto y secarlo con mis besos.
Cada roce de la ropa
sobre mi cuerpo,
es una caricia tuya,
tocas mis piernas mi muslos
y permaneces entre ellas,
bebiendo en el manantial
de la vida, lames mi vientre
y mi boca y me haces el amor
una y otra vez, nuestro amor
intenso de nueve a seis.
Mis manos se concentran
en la labor diaria, mientras que
mi pensamiento te desviste,
te acaricia, surgen mil preguntas,
mil dudas si me amas,
quizá no importe,
porque ya te hice mío mil veces.
De repente apareces alto,
hermoso e indiferente,
finges no verme pero el rabillo
de tus ojos te delata,
si supieras que ya te fornique,
si supieras que eres mío,
nuestro amor intenso de nueve a seis.
Doy vuelta a la cuchara,
y en cada pensamiento estas tú,
como desde hace siete años,
digo yo siete siglos, amándote,
fornicándote, pensando todo el tiempo
en ti,
mi trabajo diario, no me lo reprocho,
te gozo, te amo, eso es todo,
nuestro amor intenso de nueve a seis.
Sí, no lo reprocho, si tuviera
oportunidad te amaría otros
siete años, siete siglos,
siete eternidades, si,
nuestro amor intenso de nueve a seis.
Nuestras miradas se cruzan,
no cedes, no cedo, y todo queda
igual,
mi herida crece por la angustia
de que no estés junto a mí.
En la noche me desvisto,
y me arropo de tu recuerdo,
caen también los remordimientos
de no ceder.
Si te tuviera,
como maldito consuelo a mi soledad,
lloro interminable tu ausencia,
mi carne arde, te necesita,
mi corazón te busca y no estas,
mi deseo te grita ven mi amor,
nuestro amor intenso de nueve a seis.
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