Llegas a mí de repente, seductor maestro
sacia en mí tus ansias
desconocidas,
enséñame una vez
más, impregna de miel
tu enseñanza loca,
vértela sobre mi dolor perpetuo
cura las llagas de
mi cruel retiro,
sufro de no
tenerte, sufro por mis heridas abiertas
al verte alejar
sin vuelta.
Solo pensar en
tenerte, me llena de gozo
despoja las vendas
que cubren tus ganas,
despoja las ganas
del deseo hiriente
que carcomerán tus
ansias locas de juventudes muertas,
ven,
Sacia junto a mi,
toda esa fuerza de pasión negada,
desnuda toda esa
luz que tapas
con esa mortaja,
que opacan tus bellos ojos
chispeantes de
fuego,
que calman mis
ganas locas de fatales heridas pasadas,
ven y,
Despójate de esas
ataduras morales que inquietan
más las respuestas
a esas preguntas locas,
ven y comienza a
mostrarme,
con esa fuerza de
tu candente imaginación
que es fuego que
se ha convertido en duda,
ven,
Incipiente amor,
no tengas miedo
que yo
calmaré ese
torrente de imaginaciones febriles
que te han hecho
morir en vida, no tengas duda,
desnúdate amor,
que sólo tú y yo y
nuestras culpas como
testigos a nuestra
lascivia.
Ven, junto a mí,
que yo consolaré
toda esa fuerza
inerte que te provoca
tanta pesadumbre a
tu existencia,
nadie te amará más
que yo que conozco tus dudas y
las calmaré con
mis ganas de amarte,
ven desnúdate
junto a mi
que te enseñaré amar,
decídete a descubrir
sensaciones jamás exploradas,
Besaré tu cara
prometiéndote una respuesta,
bajaré por tu
pecho, hermosa neblina
que besaré una a
una,
sortearé tus
dudas, en jadeante alucinación
poco a poca, beso
a beso
llegaré a
descubrir tu esencia, todo tú,
ahí me estacionaré
y beberé agua de pasión,
agua que calmara
mi sed.
Ten calma, llénate
de este momento
que es en si la
respuesta que en tu camino buscabas
y al fin la habrás
encontrado y yo seré el
consuelo de la ilusión
nacida,
ven desnudo junto
a mí, que
conozco tu fuerza
que calmaré
con mis ganas de
amarte.
No sólo tendré tu
cuerpo y tu alma
seremos uno sólo
en pasión
perpetua,
en incógnita
relación juzgada,
descubriremos
mundos secretos en
una relación sin duda,
como un volcán en erupción
de creación, de sexo
y viviremos juntos
una historia jamás imaginada,
no me deprecies,
no tengas miedo,
ven atrévete a mirar la luz clara de
un amanecer junto a
mi, bebiendo el agua de mis manos que es
tu verdad que
tanto buscabas.
Dedicó esta poesía al amor de mi vida, con todo el amor de mi corazón.
ResponderEliminarGracias a él comprendí por primera vez lo que es amar verdaderamente. Y aunque no estés junto a mi día a día me enseñas cosas hermosas que me hacen sentir vivo. Dios te bendiga, por transformar mi vida, por enseñarme a amar. Toda mi vida estarás junto a mi, y que mas diera porque estuvieras junto a mi en cuerpo, alma y espíritu. Se lo pido a Dios todos los días.
Para mí esta es una de mis más sentidas poesías y la disfruto inmensamente cada vez que la leo.